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Cómo cuidar una piel sensible

Hoy nos hemos propuesto hacer una entrada flash y muy práctica organizando algunos de los muchos consejos que  hemos compartido en estos casi tres años a todas y cada una de las personas que nos han pedido consejo y ayuda en nuestras tienda a la hora de tratar una piel sensible o reactiva. Manos a la obra equipo Cosmethics. 

Piel sensible: cómo cuidarla

Piel sensible: cómo cuidarla

La piel muy sensible o también llamada reactiva se caracteriza por producir numerosas molestias como picor, ardor escozor y tirantez que afectan de forma directa e inmediata a la piel. La principal  complicación de una piel reactiva reside en saber qué cosméticos emplear. Por supuesto se deberán elegir productos libres de parabenos, siliconas y cualquier ingrediente dañino para la piel. Una incorrecta elección puede causar numerosas molestias llegando incluso en convertirse en algún tipo de alergia.

Las pieles con tendencia a dermatitis atópica, seborreica, acné, eccemas pertenecen al grupo de pieles muy sensibles o reactivas.

• Evita componentes como el alcoholpropilenglicol, butilenglicol, trietanolamina, ácido tricloro acético y los alfa hidroxiácidos. Todos ellos presentes en algunas formulaciones de productos de higiene, que en función de la cantidad y el tipo de composición pueden afectar severamente a tu epidermis.

• Incluye en tu dieta diaria alimentos ricos en vitaminas del grupo B y C (cereales integrales, frutas y verduras). Evita las grasas.

• Reduce el consumo de café y alcohol y evita tomar productos lácteos que contengan lactosa.
• Utiliza siempre cosméticos naturales elaborados para pieles sensibles.
• Al igual que en las pieles sensibles tener una dieta sana y equilibrada te ayudará siempre a tener una piel más sana y cuidada. Aquellos alimentos y bebidas no recomendados para las pieles sensibles también lo son para las reactivas. ¡Un gran esfuerzo que tendrá sus recompensas!
• No utilices cosméticos que no estén indicados para éste tipo de piel.
• Aplica protectores solares (naturales, con filtro físico) siempre que vayas a salir al exterior. Por supuesto evita la exposición directa al sol.
• Limpia, exfolia e hidrata tu piel. Mantenerla sana y limpia te ayudará a reducir los reacciones que desencadena este tipo de piel.
• Cuando tengas la piel irritada no utilices un jabón convencional. Opta por leches, cremas o limpiadores específicos para pieles muy sensibles. También puedes utilizar aguas de limpieza (específicas siempre para pieles sensibles y que por supuesto no contengan alcohol de ningún tipo).

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