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¿Qué es exactamente la dermatitis seborreica?

Continuamos la semana hablando de dermatitis seborreica. Es una de las principales causantes de la descamación del cuero cabelludo en forma de caspa, problema que sufre hasta el 50% de la población adulta. Además produce irritación y eccema en otras partes del cuerpo llegando a ser muy molesto tanto en piel como en cabello.

 ¿Qué es exactamente la dermatitis seborreica?

La dermatitis seborreica es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel en la que se produce una lesión de las glándulas sebáceas. En muchas ocasiones es causante de la caspa en el cuero cabelludo, problema que sufre gran parte de la población.

Este proceso cursa con enrojecimiento cutáneo y el desprendimiento de escamas blancas o amarillentas y de textura grasa. Se produce enrojecimiento y picor, que será más intenso en caso de infección. Puede producirse también caída del cabello y las lesiones pueden sangrar con el rascado.

La dermatitis seborreica es un eccema típico de las zonas más grasas de la piel como el cuero cabelludo, detrás de las orejas, las cejas, la nariz, los pliegues nasolabiales o la parte media del pecho. También es típica de los bebés, en los que se conoce como “costra láctea”.

¿Cómo se produce la dermatitis seborreica?

Los mecanismos exactos mediante los que se desarrolla esta dolencia son desconocidos. Sí sabemos que existe una sobreproducción de grasa por parte de las glándulas sebáceas, en la que parecen estar implicados diferentes factores: procesos hormonales, estrés, dieta, tratamientos farmacológicos o predisposición genética. También se relaciona con la sobreinfección por parte del hongo Malassezia furfur.

Entre los factores de riesgo que pueden desencadenar o empeorar los brotes cabe destacar:

Mala alimentación: Un exceso de grasas, de hidratos de carbono o de tóxicos como el alcohol, puede traducirse en una sobreproducción de grasa a nivel cutáneo. También un déficit de vitaminas del grupo B podría estar relacionado.

Agresiones químicas y/o físicas: Los champús y jabones demasiado alcalinos, los cosméticos con alcoholes u otros tóxicos o la exfoliación excesiva irritan la piel y desequilibran su regulación natural, favoreciendo la aparición de eccemas como la dermatitis seborreica.

Factores ambientales: Las temperaturas demasiado frías o demasiado calientes, los climas demasiado secos o la contaminación ambiental actúan como agravantes de este problema.

Estrés: Como en muchas otras afecciones de la piel, el estado psicológico es de gran influencia a la hora de mantener controlados los síntomas. El estrés, la falta de sueño o las alteraciones emocionales no son buenos aliados a la hora de combatir la dermatitis.

Enfermedades orgánicas: La dermatitis seborreica puede estar desencadenada por otras enfermedades que alterarían el funcionamiento normal de nuestra piel. La obesidad, el acné, la diabetes o la alergia cutánea a metales son algunas de ellas.

¿Cómo puedo identificar si tengo dermatitis seborreica?

– La dermatitis seborreica a diferencia de la atópica, produce una descamación grasa, de color blanca y/o amarillenta y untuosa al tacto.

– Aparece típicamente en zonas grasas de la piel: cuero cabelludo, cejas, detrás de las orejas, algunas zonas de la cara…
– La piel tiene un aspecto graso y aceitoso, con fondo enrojecido e irritado.
– En el cuero cabelludo produce caspa de consistencia grasa. El cabello también tiene aspecto graso.
– En bebés y niños menores de 3 años produce la llamada costra láctea. Son costras grasas de mayor tamaño, amarillentas y distribuídas generalmente por el cuero cabelludo.

Posibles tratamientos para la dermatitis seborreica:

La dermatitis seborreica carece de un tratamiento específico, excepto en casos graves en los que el médico podrá recomendar algún fármaco concreto. Para evitar llegar a  esto sí que es fundamental un buen cuidado diario que limite los brotes y reduzca las lesiones lo máximo posible.  Para esto, en Cosmethics os damos los mejores consejos naturales:

– Evita los factores predisponentes: Controlar la dieta, el estrés y protegerse del frío y del calor son el primer paso para el cuidado de la piel.

– Hidratación: Aunque la piel aparezca grasa es fundamental hidratarla, ya que se encuentra muy irritada. Evita siempre los productos que contengan alcohol y emplea cremas y lociones con aceites muy hidratantes pero no comedogénicos, es decir, que no taponen los poros. El aceite de almendras, de oliva, de argán, de jojoba o de pepita de uva son súper hidratantes y muy poco comedogénicos, por lo que constituyen los ingredientes ideales para hidratar las pieles con exceso de grasa.

– Evita las agresiones: Evita duchas innecesarias y lavar la piel lesionada en exceso. Hazlo con un jabón muy suave o solo con agua y sécate bien con una tolla también muy suave. Evita los champús y jabones demasiado fuertes y los tintes de pelo agresivos. Utiliza champús suaves, naturales y libres de ingredientes químicos.

-Aloe Vera: El jugo de aloe vera puede ser un gran aliado para hidratar y tratar la dermatitis. Además de sus efectos humectantes, nutrientes y regeneradores, también es un buen antiséptico y antiinflamatorio, que puede reducir la irritación y evitar la sobreinfección.

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