No todo son cremitas

Eres lo que comes: comer sano es la clave del bienestar

“Los alimentos que ingerimos son como la gasolina: dan a nuestro cuerpo la energía que necesita para funcionar bien. Si no te aseguras de que la gasolina que le pones a tu cuerpo es de buena calidad o entra en la cantidad adecuada, simplemente no te sentirás tan bien como podrías sentirte”, Eres lo que comes de la Dra. Gilliard McKeith.

Eres lo que comes
Eres lo que comes

Hoy inauguramos una nueva sección en nuestro blog: No todo son cremitas. Como bien os anunciábamos hace un par de semanas éste era uno de nuestros propósitos para el 2014: crear un espacio donde escribir y compartir conocimientos y opiniones de expertos en  nutrición, deporte y salud. Es una ocasión perfecta para estrenar este bloque hablando de la doctora y nutricionista escocesa Gillian McKeith. Muchos de vosotros la conoceréis por su best-seller “Eres lo que comes“.

Además de este libro sobre nutrición y hábitos alimentarios colabora en varios medios de comunicación ingleses contando con un espacio propio también llamado “You Are What You Eat“. Su éxito, reconocido internacionalmente, hace que muchas personas acudan a su clínica en Londres buscando ayuda para cambiar sus hábitos alimentarios.

Gilliar McKeith confiesa su objetivo de manera clara y directa en las primeras páginas:

“Mi objetivo contigo, al igual que con mis pacientes, es que aprendas cuál es la mejor dieta para ti y sepas qué alimentos te ayudarán a perder peso, a mantenerte delgado y a mejorar tu salud de por vida.  […] He visitado a pacientes de todas las nacionalidades y condiciones sociales  […] . Pero son en su mayoría personas como tú y como yo. Y todos tienen algo en común: todos, independientemente de su historia, ¡son lo que comen!”

Os animamos a que le echéis un vistazo. Más bien dos o tres. Todos y cuantos sean necesarios. Una vez en vuestras manos tenemos la certeza de que lo leeréis y que le sacaréis mucho partido.

Un pequeño adelanto sobre los alimentos sanos:

– Cada vez que congelas, hierves, cueces y/o asas un alimento modificas su estado original y lo único que consigues es sacrificar todas sus enzimas alimenticias (las cuales ayudan a la digestión, equilibran el metabolismo y aportan mucha energía). Mejor crudo que cocinado (siempre y cuando sea posible).

– Los hidratos de carbono son imprescindibles, pero añade a tu dieta aquellos que no contengan azúcar refinado añadido. Por ejemplo la fruta, los cereales, el arroz… Estos alimentos te ayudarán a equilibrar el estado de ánimo y la energía. ¿Lo sabías?

Alimentos orgánicos.  Huye de todos aquellos que contengan sustancias químicas (fertilizante químicos, pesticidas…). Al igual que absorbes un 65% de lo que te aplicas en la piel con la comida es similar. Si ingieres alimentos con sustancias insalubres éstas penetrarán en tu organismo y serán perjudiciales. Imagínate todo lo que este mal hábito puede desencadenar.

– Incluye en tu dieta proteínas buenas. Indaga e incorpora en tu rutina alimentaria proteínas más sanas e eficientes que la carne. Esto no significa que las elimines de tu dieta, simplemente sustitúyela en algunas ocasiones por otro tipo de proteínas más saludables.

La grasa es necesaria sí, pero la grasa buena; por ejemplo alimentos grasos buenos como los aguacates, las semillas y los frutos secos. Estos alimentos te ayudan a adelgazar, reducen el colesterol, refuerzan el sistema inmunológico y nutren los órganos reproductores, la piel, el pelo y el tejido óseo. ¿A qué esperas sabiendo todo esto? Gillian Mckeith en “Eres lo que comes” los denomina ácidos adelgazantes esenciales y asegura que las semillas de lino, las pipas de girasol y las de calabaza, las algas marinas, el pescado y los aguacates son buenos ejemplos de este tipo de grasas adelgazantes.

Ésto sólo es el principio, el resto está en tus manos. Continúa leyendo y cuéntanos. Recuerda… Eres lo que comes

2 Comments

  • Avatar

    Cris

    Jo, pues parece que me leísteis el pensamiento, llevo días buscando un libro para orientarme en una nueva alimentación, …y que como bien decís, no todo son cremitas sanas…, también lo que ingerimos lleva química, parabenos, etc.., y ahora… estoy en una edad de cuidarme más, con lo cual ya no paso tanto de lo que como, y me preocupa saber en realidad, por ejemplo el tema de las grasas buenas, etc…
    Gracias por el post, me pasaré a comprar el libro.
    Bicos.

    • Cosmethics *

      Cosmethics *

      Nos alegra esta casualidad Cris y más que te haya gustado esta nueva sección. Y a decir verdad, mucha más ilusión nos hace que compartas con nosotros tus ansias y ganas por orientarte hacia una nueva alimentación -más saludable y menos química-. Es un mundo interesantísimo. ¡Hay mucha variedad y cada día aprendes algo nuevo! Tanto en este libro como en otros muchos encontrarás información sobre grasas “buenas” y grasas “malas”.
      Las grasas malas son las saturadas ( las cuales deben ser reducidas o eliminadas de una dieta saludable). Pero existen las grasas buenas, y ésas son muy necesarias y saludables. Algunas de ellas se encuentran en el aceite de oliva, en el pescado y en las semillas de lino (además de ser ricas en oemga-3, tener mucha fibra, vitamina E,B, yodo, zinc, hierro, magnesio, calcio…). ¿Has probado alguna vez la semillas de lino Cris?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Loading cart ⌛️ ...